Bong Joon-ho’s talent of creating films with the same overall theme of social inequality and class divide while still remaining original every time was well praised after the international success of his 2019 film “Parasite”, and despite his newest film arguably not reaching the same level of artistry that it’s predecessor did, “Mickey 17” is far from disappointing.

We are introduced to a world where printing exact copies of a human being is now possible, and every Team Edward fan squeals in excitement as it is Mickey (played by Robert Pattinson) who suffers this fate. Bong’s characteristic dark humour balanced with raw, tragic storylines about the oppressive capitalistic society we live in shines through in this film, and avoids feeling too preachy by focusing on our main character’s internal dilemma and psyche.

Perhaps my biggest concern with sci-fi as a genre is the accidental tendency to focus so much on a concept that the characters’ personality gets lost in the process, being instead reduced to self inserts for the audience. However, the entire cast – including major and minor characters – shine brightly, with Pattinson giving an astonishing performance as he plays the endearing Mickey 17 while simultaneously showcasing his range as his polar opposite, Mickey 18. To watch him argue and shout at himself is a beautiful example of the power of sci-fi to materialise metaphors and internal struggles into something we can see and hear.

Which is why it is a shame that despite having a conventional run time for contemporary cinema, the film seems to drag on at times, with some scenes feeling unnecessarily long – or downright unnecessary. One also wonders why Bong’s American films seem more watered down compared to his Korean productions.

Nevertheless, it is a film well worth watching while we wait for Bong Joon-ho to do it again.


SPANISH VERSION | Mickey 17: Lo ha vuelto a hacer

Bong Joon-ho tiene talento para hacer películas que comparten el tema dela desigualdad social y la división de clases sin renunciar en cada una a la originalidad, algo que se alabó en 2019 tras el éxito internacional de su largometraje Parásitos. Aunque su nueva película no llegue a tal nivel de maestría, Mickey 17 dista mucho de decepcionar.

Se nos presenta un mundo en el que es posible imprimir copias exactas de un ser humano, lo cual llevará a los fanáticos “Team Edward” a gritar de emoción cuando sepan que es Mickey (Robert Pattinson) quien sufre este destino. La película exhibe un humor negro combinado con historias crudas y trágicas sobre la sociedad capitalista opresiva, marca de la casa de Bong, sin caer en el sermón al centar nuestra atención en el dilema interno y la psique del protagonista.

Lo que más me preocupa de la ciencia ficción es la tendencia habitual a centrarse más en el concepto que en los personajes, lo cual acaba por reducirlos a auto-inserciones sin sustancia. Sin embargo, tanto los personajes principales como los secundarios se perfilan de forma brillante, y Pattinson nos ofrece una actuación asombrosa al interpretar tanto al entrañable Mickey 17 como a su alter ego, Mickey 18. Verle discutir y gritarse a sí mismo nos brinda la oportunidad de contemplar la capacidad de la ciencia ficción como género para convertir metáforas y luchas internas en algo material que podemos ver y oír.

Por eso es una pena que, a pesar de su duración convencional dentro del cine contemporáneo, la peli se alargue a veces y que algunas escenas parecen innecesariamente largas (o directamente innecesarias). También cabe mencionar el curioso hecho de que las películas americanas del director tienden a ser diluidas en comparación a sus producciones coreanas.

Sin embargo, es una pelĂ­cula que vale la pena ver mientras esperamos a que Bong Joon-ho lo vuelva a hacer.

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